Terapia con Ana

Cómo aprender a ser más paciente

cómo aprender a ser más paciente

Cómo aprender a ser más paciente

Autora: Ana Hidalgo

Dicen que la paciencia es un árbol de raíces amargas pero de frutos dulces.

Por lo general, nos molesta esperar. Esperar a que cambien las cosas, a que llegue el tren, esperar en la cola del cine, a que nazcan las flores, esperar, esperar, esperar…

A día de hoy sabemos que las personas impacientes pueden tener mayores dificultades de salud como sufrir hipertensión, problemas cardíacos, tensiones musculares…

Quizás por ello nos decimos a nosotros mismos que debemos ser más pacientes, que nos falta paciencia, pero

¿Cómo aprender a tener más paciencia?

Hoy quiero compartir contigo 3 reflexiones que debes hacerte si quieres aprender a ser más paciente:

  1. El primer paso a dar será saber qué es para ti tener paciencia y por qué quieres trabajarla o cultivarla.

Igual que cada persona tiene su propio umbral del dolor, cada uno de nosotros tenemos nuestro propio umbral de paciencia, por eso es importante averiguar los objetivos que nos planteamos a la hora de desarrollarla, así como saber en qué ámbitos de nuestra vida queremos perfeccionarla (personal, laboral, social).

  1. Quizás seas muy paciente con tus hijos, pero te saque de quicio esperar el autobús, por lo que tendrás que averiguar primero qué es lo que sucede y qué es importante para ti cambiar.

Descubre en qué momentos te sientes más ansioso o impaciente y anótalos en un diario. Pasado un tiempo, analiza tus notas y trata de averiguar si existe un patrón habitual en ellas, ¿en qué situaciones pierdo la paciencia con más frecuencia?, ¿qué me estresa de esos momentos?, ¿qué personas están implicadas?, ¿qué antecede a estas situaciones?…

De este modo, te será más fácil descubrir qué es lo que realmente te hace sentir nervioso y poder así tomar medidas preventivas o paliativas.

  1. Siempre que nos sentimos impacientes es porque existe algo que se demora en el tiempo. ¿Por qué no aprovechar esta espera?

Averigua qué puedes sacar de bueno de estas situaciones. Por ejemplo, si eres de esas personas que se estresan ante un atasco y todas las mañanas topas con uno, quizás podrías transformar este tiempo en algo positivo, como mejorar tu inglés escuchando programas en este idioma.

 

Aprender a ser más paciente supone aceptar que todo tiene su propio tiempo, y su propia naturaleza, y que no siempre está en nuestras manos modificarlos.

Tener paciencia es un hábito que puede entrenarse, y para ello puedes empezar demorando pequeños momentos de tu vida como tomar un tiempo antes de responder al teléfono o lavarte los dientes pasado un minuto de haber puesto la pasta en el cepillo.

Estos ejercicios pueden causarte al principio mucha incertidumbre pero te ayudarán a tener algo más de paciencia pues, te guste o no, siempre habrá situaciones en tu vida en las que tendrás que esperar.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

Soy Ana Hidalgo, psicóloga magister en intervención en la ansiedad y el estrés, y  ayudo a las personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecido de ellas. Si crees que necesitas mejorar algunos aspectos de tu vida y aprender a disfrutar más de aquello que te sucede, suscríbete al boletín gratuito rellenando el siguiente formulario, sin spam y con total privacidad.

 

 

 

 

7 Comentarios

  1. fernanda

    Me a culpo de ser impaciente.
    Es demasiado fácil proponeros cambiar, confieso que lo he hecho miles de veces y las mismas han salido mal. Y he optado por esta máxima .
    ” Si las cosas van mal, no te preocupes van a cambiar… y si van bien, también. ”
    Y los años van pasando y el aprendizaje es lento para mi gusto y está aprendida rutina de vivir impaciente y su esencia adquirida las adversidades, tropiezos son la fragua donde se templan los ejes de la carreta.

    Responder
    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Fernanda, me gusta tu máxima, me parece muy sabia. Las cosas siempre cambian, tanto si van mal como si no. Por eso es tan importante disfrutar mientras la vida va bien, y cultivar la paciencia mientras va mal (ojo, la paciencia, no la resignación).
      Muchas gracias por compartir con nosotros.

      Responder
  2. teresa

    Yo me tengo que trabajar para ser paciente, pero aún así caes algunas veces, ahora tengo 62 años, pero por situaciones anteriores he sufrido de estres y de verdad que siempre tienes que ir aprendiendo y frenandote.

    Responder
    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Teresa, estoy de acuerdo contigo, debemos seguir aprendiendo. Gracias por comentar.

      Responder
  3. Pingback: como mantener mi motivación para lograr objetivos

  4. Jorge J.

    Siempre está bien mejorar la paciencia, pero en mi opinión las personas que tienen por “sistema” llegar tarde, muestran un desprecio por el tiempo de los demás, como si solo su tiempo fuera importante.

    Responder
    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Jorge, gracias por comentar.
      Creo que una cosa es ser paciente, y otra saber hacer valer tus derechos asertivos.
      Cuando una persona llega tarde por “sistema” como dices, lo mejor es hablar con ella y explicarle de forma asertiva lo importante que para ti es la puntualidad.
      Puedes hacerle entender cómo actuarás tú si no llega puntual la próxima vez y, obviamente, cumplir las consecuencias si vuelve a suceder.
      Por ejemplo, si dices que sólo esperarás 5 minutos de cortesía, hazlo, no esperes ni uno más.
      Si es una cita que no puedes eludir, y sientes que sí o sí te tocará esperar, puedes optar por ejemplo por indicarle que si no está en el lugar previsto a la hora acordada, esperarás en otro sitio en el que puedas realizar otras actividades como leer o tomar un café, así aprovechas el tiempo de espera en ti.

      Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *