Terapia con Ana

¿Estás preparado para la era emocional?

era emocional- inteligencia emocional

¿Estás preparado para la era emocional?

5 competencias que te ayudarán a adaptarte.

Autora: Ana Hidalgo

Cuando éramos niños veíamos películas en las que el segundo milenio se imaginaba cargado de coches voladores, robots como trabajadores y viajes intergalácticos.

Ahora, con ya algunos añitos en este segundo milenio, estamos viviendo una revolución tecnológica que quizás nos conduzca algún día a lo imaginado, pero también estamos viviendo algo mucho más sorprendente de lo que antes no se había hablado: una era emocional donde debemos aprender a diferenciarnos de las máquinas.

Sin embargo, es importante que comprendamos que en esta era emocional no solo ha influido la revolución tecnología, sino que también estamos atravesando un importante cambio en creencias y valores que requiere de un buen manejo emocional por nuestra parte.

De hecho, hasta hace relativamente poco creíamos por ejemplo que podíamos tener un trabajo estable prácticamente toda la vida o que encontraríamos la pareja definitiva antes de tener descendencia. Aspectos que a día de hoy ya no vemos con tanta certeza.

Dado que, como decía Darwin, el más inteligente no es el que sobrevive, sino el que sabe a adaptarse a los cambios, debemos aprender a adaptarnos a los cambios que se nos vienen encima cada vez con más frecuencia. Por eso, debemos comenzar a trabajar nuestra inteligencia emocional trabajando las 5 competencias que la componen.

Pero antes de abordarlas: ¿sabes qué es la inteligencia emocional?

Tranquilo que no te agobio con definiciones teóricas, sólo decirte que la inteligencia emocional se refiere al saber reconocer y tener en cuenta emociones propias y ajenas para manejar la cambiante realidad.

Si nos basamos en los estudios de Daniel Goleman, uno de los mayores eruditos sobre inteligencia emocional, podemos destacar cinco competencias básicas que debemos cultivar si queremos mejorar la inteligencia emocional y por tanto, adaptarnos a esta era emocional plagada de cambios.

  • En primer lugar, si queremos mejorar la inteligencia emocional debemos tomar conciencia de uno mismo.

Esto supone aprender a conocernos en muchos niveles: detectar nuestros propios estados internos, recursos e intuiciones, fortalezas y debilidades, así como seguridad en nosotros mismos y en nuestras capacidades.

  • Pero no podemos conformarnos con saber cómo somos o qué nos sucede, sino que debemos aprender a autorregularnos.

La autorregulación es la capacidad referida a la facultad de controlarnos a nosotros mismos, a  nuestros estados, impulsos y recursos, a dirigir nuestra flexibilidad para afrontar cambios, estar abiertos a nuevas ideas, asumir responsabilidades y tener integridad.

  • Como tercer factor, debemos también contar con la energía que guíe nuestras acciones, esto es, con motivación o capacidad para guiar o facilitar nuestros objetivos, para esforzarnos, comprometernos y persistir pese a los obstáculos.

Pero la inteligencia emocional abarca más que el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos, también abarca el modo en que nos relacionamos con los demás y, aquí es donde intervienen dos competencias esenciales: la empatía y las habilidades sociales.

  • La empatía: se refiere a la habilidad de ser consciente de sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas. El ser capaz de comprender a los demás, de ponernos en su lugar, anticiparnos a sus necesidades, incluso aprovechar las oportunidades que nos brindan diferentes tipos de personas y las relaciones subyacentes en un grupo.
  • Por su parte, el manejo adecuado de las habilidades sociales favorecerá el poder inducir respuestas deseables en los demás necesarias, entre otros aspectos, para comunicar, inspirar, dirigir, negociar y cooperar con otros.

Pero, ¿es posible desarrollar estas 5 competencias?

La buena noticia es que sí es posible. A diferencia de la inteligencia académica, la inteligencia emocional evoluciona “rápidamente” a lo largo de los años pues se nutre de las nuevas experiencias.

Por tanto si quieres mejorar tu inteligencia emocional tendrás que atreverte a vivir, y me refiero a vivir con mayúsculas, no a dejar que los años de tu vida pasen sin más (ya en su día escribí algún post sobre la diferencia entre vivir y estar vivo, te animo a que le eches un vistazo).

Por tanto, indaga en ti mismo, en conocerte, auto-regularte y motivarte, comparte experiencias con nuevas personas, fomenta tus habilidades sociales y trabaja tu empatía, o en una sola frase: llena tu vida.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

Soy Ana M. Hidalgo, psicóloga magister en intervención en la ansiedad y el estrés, te ayudo a superar situaciones difíciles y salir fortalecido de ellas. Si crees que necesitas mejorar algunos aspectos de tu vida y aprender a disfrutar más de aquello que te sucede, suscríbete al boletín gratuito rellenando el siguiente formulario, sin spam y con total privacidad.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *