Terapia con Ana

Qué hacer cuando el día te supera

atrapado en un mal día que te supera

Qué hacer cuando el día te supera

¿Por qué tenemos días de mierda y cómo evitarlos?

Autora: Ana Hidalgo

Seguro que a ti también te ha pasado alguna vez eso de sentir que el día te supera.

Sin saber muy bien qué ha pasado, de repente te encuentras ante una pila enorme de trabajo, internet se cae, se te derrama el café…

Y es que hay días en que todo se complica y nos parece muy difícil seguir adelante.

Pero, los días malos… ¿nacen o se hacen?

En algunas ocasiones, según abrimos el ojo al despertar, y sin que todavía nos haya pasado nada malo aparentemente, sentimos que el día no va a ir bien.

Estamos sin energía, sin ánimo de hacer nada… y a partir de ahí todo parece irnos cuesta arriba.

En otras ocasiones, sin embargo, pese a levantarnos contentos y felices el día se tuerce conforme va avanzando.

Podríamos pensar que, en el primer de los casos el mal día ya nace y en el segundo, se hace.

Si bien nuestros propios biorritmos nos marcan la energía que tenemos y cómo nos sentimos, en ocasiones, tenemos más responsabilidad en todo esto de la que nos pensamos y, de algún modo, en muchas ocasiones somos nosotros mismos los que generamos que el mal día nazca malo y continúe así.

¿Por qué tenemos “días de mierda” y cómo evitarlos?

  1. No cuidamos nuestra alimentación o estado físico.

Si por ejemplo hemos cenado copiosamente, es probable que no descansemos bien y esto nos lleve a levantarnos un poco más malhumorados.

Si además no nos alimentamos bien, sufriremos carencias vitamínicas o de otros componentes, y harán que nuestro cuerpo no funcione correctamente, por lo que estaremos más distraídos y cansados.

Lo mismo ocurre si no hacemos ejercicio físico, tendremos más posibilidades de contracturarnos o sufrir dolencias físicas que nos llevarán a sentirnos más cansados y abatidos.

  1. Atravesamos un momento emocional difícil.

Si tenemos sintomatología depresiva, por ejemplo, nos sentiremos con menos fuerza y energía.

De igual modo, si convivimos con un alto grado de ansiedad, nuestras defensas caerán y el día nos parecerá mucho más duro.

Si ves que tu estado anímico está bajo en estos momentos, acudir a un profesional de la psicología te será de gran ayuda.

  1. Olvidas tareas que tenemos pendientes y nos llega el trabajo de golpe.

Esto sucede cuando no te organizas bien. Aprender a manejar la agenda te será de mucha ayuda para evitar este tipo de situaciones.

  1. No tienes claras tus prioridades.

Con frecuencia, encuentro personas que sí saben qué tienen que hacer, pero desconocen la forma óptima de hacerlo, no priorizan.

Esto tiene como consecuencia perder los nervios, no poder cumplir plazos y sentir que el día les supera y desborda.

Aprender estrategias para gestionar el tiempo y solucionar problemas te ayudará a evitar estas situaciones.

  1. No sabes poner límites.

En ocasiones, para evitar conflictos, algunas personas deciden no poner límites ni delegar responsabilidades, lo que lleva a la sobrecarga.

Ahora bien, ¿qué puedes hacer si no lo has visto venir y el día te supera?

  1. Realiza algo de ejercicio, incluso si te sientes sin energías.

Puedes comenzar caminando de forma pausada durante 20 minutos o, si tienes algo más de energía, trabajar un poco de cardio (salta, corre, muévete a buen ritmo).

  1. Practica ejercicios de relajación y trata de ser positivo.

Puede que pienses eso de: “Claro Ana, que en esos momentos estoy yo como para ponerme a respirar y ser positivo”.

Mira, lo cierto es que respirar tienes que respirar igualmente, sino te mueres, y dedicarte un minuto a hacerlo pausadamente te servirá pare ayudarte a calmar tus nervios.

Respecto al ser positivo, ya sé que no es fácil y menos aun cuando sientes que el día te supera y que las cosas no salen como a ti te gustarían.

Sin embargo, como dice el refrán, “no hay mal que por bien no venga”.

El tratar de verle el lado bueno te ayudará a alejarte un poco de la situación para poder verla con perspectiva.

Quizás, por ejemplo, el ver que el día te supera te esté mostrando que debas mejorar algunos de tus hábitos, y el que puedas verlo es bueno para ti.

  1. Tira de tu plan de emergencia.

  • “Ana, pero yo no tengo plan de emergencia”.
  • Tranquilo, puedes crearlo ahora mismo.

Saber que tienes un plan B para cuando todo te sale mal y el día te supera te ayudará a sentirte un poco más seguro y relajado.

Piensa en qué suele ocurrirte cuando el día te sobrepasa y encuentra alternativas que podrías haber hecho y que no viste en su momento por culpa del estrés que esta situación generaba en ti.

Lista todas estas alternativas y ordénalas, así, cuando el estrés no te deje pensar correctamente tendrás un plan de emergencia.

Recuerda que a veces una buena opción es aplazar las decisiones importantes para otro momento más tranquilo.

  1. Descárgate.

A veces un mal día se alivia cuando uno se descarga.

Grita, llora, patalea, escribe una nota descargándote, cuéntaselo a un amigo…saca el monstruo que llevas dentro.

Cuando el día te supera, la indefensión suele mezclarse con la rabia y el abatimiento, no te lo guardes.

  1. Distráete.

Pon el foco de atención en situaciones y actividades más lúdicas y divertidas.

Trata de echar unas risas, aunque sea una risa nerviosa te ayudará a sacar tu malestar.

  1. Ten paciencia.

El día solo dura 24 horas, y tarde o temprano podrás irte a dormir, descansar y empezar un nuevo día.

¿Qué hacer si la sensación de que el día te supera se repite con frecuencia?

Si esto te sucede con más frecuencia de la que te gustaría, pide ayuda.

A este respecto, si deseas iniciar una terapia psicológica, me tienes a tu disposición, puedes contactarme en terapia@terapiaconana.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

 

 

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