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Dime lo que comes y te diré cómo eres de feliz

alimentación y cerebro

Dime lo que comes y te diré cómo eres de feliz

Cómo influye tu alimentación en tu cerebro

Autora: Ana Hidalgo

 

Seguro que más de una vez has oído eso de: “somos lo que comemos”, pero, ¿tanto influye nuestra alimentación?

A día de hoy podemos deducir muchos aspectos de una persona en función de cuál sea su tipo de alimentación.

Por ejemplo, si está preocupada por su salud física, le pueden sus impulsos, defiende los derechos animales…

Sin embargo, hay algo que parece que olvidamos con demasiada frecuencia: lo que comemos es la gasolina de nuestro cerebro.

¿Cómo funciona nuestro cerebro?

Nuestro cerebro es el centro de control de todo nuestro cuerpo.

Es responsable de nuestro pensamiento, memoria, lenguaje, movimientos, emociones…

Está formado por una maraña de neuronas (unos 100.000 millones) que forman conexiones cambiantes entre sí gracias a su plasticidad.

Las neuronas, se comunican entre sí a través de mensajeros químicos llamados neurotransmisores (NT).

Cada NT es responsable de realizar funciones cerebrales específicas.

El lugar donde dos neuronas se comunican se denomina sinapsis, y aquí es dónde se produce el intercambio de NT.

El estrés, estilo de vida, genética, una alimentación pobre o la falta de ejercicio, puede generar un desequilibrio de NT.

Si este desequilibrio se produce, la sinapsis se distorsiona o rompe, y esto conlleva dolencias como depresión, fatiga crónica, insomnio, problemas de atención, irritabilidad, migrañas, obesidad…

Por tanto, cuidar nuestra alimentación, contribuirá a mantener el equilibrio de los NT y el buen funcionamiento cerebral.

¿De qué se alimentan nuestras neuronas?

Nuestro cerebro consume, aproximadamente, el 20% de la energía que nos dan los alimentos.

El principal combustible que necesita el cerebro es la glucosa de los alimentos, si bien no es el único.

Cada NT se sintetiza a partir de ciertos nutrientes específicos que encontramos en nuestra dieta.

Por ejemplo, los lácteos, huevos, pescados, carnes, legumbres, frutos secos y frutas, aportan una sustancia denominada triptófano, imprescindible para sintetizar un neurotransmisor denominado serotonina.

Si no se sintetiza serotonina de forma adecuada, pueden ocurrir problemas de depresión, sueño, pensamientos obsesivos…

Por eso, el mantener una alimentación equilibrada te ayudará a mantener unos correctos nutrientes que garanticen tu funcionamiento cerebral adecuado.

Está demostrado que algunos alimentos influyen en la química cerebral, activando NT beneficiosos para mejorar el estado de ánimo, la memoria, la atención…

Ana, todavía no me queda claro: ¿por qué son tan importantes los NT?

Porque son clave en la comunicación neuronal y porque cada tipo de NT cumple funciones importantísimas que garantizan nuestro bienestar físico y emocional.

Por ejemplo, algunas de las funciones más importantes de los principales NT son:

  • La Dopamina está encargada del control voluntario de impulsos, y regula las emociones placenteras.
  • La Serotonina del equilibrio emocional, control de la ansiedad, regulación del sueño…
  • El Ácido Gamma Amino Butírico (GABA) reduce la actividad cerebral para disminuir la sobre excitación.
  • La Norepinefrina regula la excitación física y mental.
  • Las Endorfinas disminuyen el dolor y promueven la serenidad.
  • La Acetilcolina se encarga de los mecanismos relacionados con la memoria.

¿Qué alimentos puedo tomar para sentirme mejor?

Si bien yo no soy nutricionista, te comparto unas nociones básicas con 7 ejemplos:

  1. Las espinacas, ricas en ácido fólico, ayudan a combatir la depresión.
  2. Los pescados en general, y especialmente el pescado azul, son ricos en Omega-3 y ayudan a levantar el ánimo.
  3. Los plátanos, ayudan a dormir mejor.
  4. Los frutos secos ricos en selenio (como las nueces), sirven para combatir la ansiedad y aumentar el vigor.
  5. Beber agua: estar bien hidratado disminuye el cansancio y la depresión leve.
  6. Huevos, leche y cereales ayudan a liberar triptófano que previene la ansiedad y el insomnio.
  7. Los alimentos ricos en proteínas como carnes, pescados y legumbres son ricos en fenilalanina, que tiene efecto antidepresivo y analgésico.

En conclusión, si te sientes decaído, ansioso, o tienes problemas de sueño, antes que nada, revisa tu alimentación, pues puede estar interfiriendo en tu estado anímico e intelectual.

Si a pesar de llevar una dieta equilibrada, los problemas persisten en el tiempo, interfieren con tu vida o te generan gran malestar, no dudes en acudir a terapia.

A este respecto, ya sabes que me tienes a tu disposición en mi centro de psicología en Alcorcón, y también a través de la terapia on line.

Si deseas contactarme puedes hacerlo escribiéndome a terapia@terapiaconana.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

 

 

 

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