Terapia con Ana

Cómo empezar bien el día de forma sencilla

cómo empezar bien el día

Cómo empezar bien el día de forma sencilla

3 pasos para recargarte emocionalmente

Autora: Ana Hidalgo

¿Quién quiere empezar bien el día cada mañana?

Yo desde luego sí, ¿y tú?

Para terminar de cargarte de energía antes del inicio de nuevo curso, un nuevo proyecto personal, o simplemente porque te apetece sentirte bien, quiero compartirte en sencillo ejercicio que empleo en terapia con mis clientes.

Como ocurre con frecuencia, un hábito sencillo puede ser muy potente y saludable, y por eso quiero compartírtelo.

Empezar bien el día sólo te va a requerir 3 pequeños pasos.

PASO 1 PARA EMPEZAR BIEN EL DÍA:

Anota una frase positiva o motivadora.

Aunque pueda parecerte algo raro, tonto o inútil, al levantarte piensa y anota una frase motivadora que te inspire.

¿Sabes por qué o para qué hacerlo?

Pues es sencillo, porque de este modo, estarás llevando tu mente hacia el lado de los pensamientos positivos.

¿No crees que esto influya?

Lo que piensas nada más levantarte puede hacer que tu día vaya en una dirección u otra.

Quizás lo reconozcas mejor con un ejemplo:

¿Qué te ocurre cuando nada más levantarte te golpeas accidentalmente con la cama, te derramas el café encima o simplemente descubres que no te sonó el despertador?

Por mi experiencia puedo decirte que tendemos a magnificar estos acontecimientos aislados y a cargar con ellos el resto del día pensando eso de:

  • “Jod… hoy va a ser un día de mierda”.

Ante esta actitud, tu mente comienza a buscar datos y situaciones que confirmen esta creencia o hipótesis y termina encontrando pequeños detalles de tu día que no son perfectos, por lo que terminas añadiendo eso de: – “y para colmo, me pasa que…”

Por el contrario, cuando se acerca el fin de semana solemos llevar otra energía y empezar bien el día.

Y es que, con frecuencia empezamos de mejor humor pensando eso de “por fin es viernes”.

Por eso, lo que pienses al despertar puede influir en cómo concibas el día que tienes por delante, y es que tus pensamientos influyen en tus emociones muchísimo, no lo olvides.

¿Qué tipo de frase motivadora puedes emplear?

Anota aquella frase que a ti te inspire.

Esto es, no necesitas que sea una frase célebre sino una frase que a ti te llegue y te mueva a la acción.

Puede ser tan simple como: “hoy será un día genial”, “me comeré el mundo, “hoy veré a Luisa”…

Busca aquello que te haga sonreír y te ayude a sentirte mejor.

PASO 2 PARA EMPEZAR BIEN EL DÍA:

Con la energía que te da la frase que has elegido, piensa en algo que puedas hacer para romper con la rutina de ese día y anótalo.

Vamos a dejar de comernos la vida cruda para aliñarla un poco y darla un poco de sabor.

¿Cómo te sientes los días que tienes algún plan que te gusta y se sale de lo habitual?

Ese día en que llamas o hablas con alguien especial, vistes diferente, te das un pequeño capricho…

Puedes romper la monotonía con cosas sencillas como usando una vajilla distinta, poniéndote esa ropa que te sienta también pero que te da pena se estropee, tomando un café con un amigo…

Busca tu propio aliño diario, esto le dará al día su toque especial y te ayudará a empezar bien el día, pues nuevamente te transportará con pensamientos a un lado más amable de la vida, allí donde quieres estar, aunque sea por un breve momento.

PASO 3 PARA EMPEZAR BIEN EL DÍA:

Cuando el día haya finalizado, revisa antes de acostarte qué es lo mejor que te ha pasado y qué emoción te produjo.

  • Ana, pero es que no todos los días saco algo bueno

Incluso aunque sientas que has tenido un día de mierda, que el día te ha superado con creces, que nada te ha salido como tú querías… incluso en esas ocasiones, se puede encontrar algo positivo, aunque sea el aprendizaje que te llevas del día.

No suele resultar sencillo al principio, pero con la práctica cada vez es más fácil ver el lado positivo de lo que te sucede.

Pero, ¿para qué hacerlo si el día ya se acaba?

Porque te llevará al lado de los pensamientos positivos, y esto te ayudará a evitar el insomnio.

Además, descansarás mejor, de este modo, con un sueño más reparador y feliz podrás levantarte al día siguiente más descansado y lleno de energía.

Esto es, hará que puedas empezar bien el día al despertar.

IMPORTANTE: ¿Por qué escribir estos 3 pasos?

Si has prestado atención, habrás visto que te he indicado que pongas por escrito cada uno de los pasos.

Esto es por varios motivos:

  • Ayuda a ganar conciencia de lo que estás haciendo.
  • Hace que te impliques más en ello creando un compromiso personal interno a cumplirlo.
  • Te facilita adquirir el hábito al fijarlo cada día por escrito.

En cualquier caso, si notas que con frecuencia te cuesta, más de lo que te gustaría, empezar bien el día, te sientes apático o decaído, quizás sea el momento de pedir ayuda profesional.

A este respecto, ya sabes que me tienes a tu disposición en terapia@terapiaconana.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

 

 

1 Comentario

  1. Connie Rodríguez

    Hola Ana, cambiar hábitos no es cosa fácil, pero con tu invitación lo voy a intentar.
    Ya te contaré como me va con esta estupenda sugerencia que nos has hecho. Será lindo empezar y terminar el día de forma positiva.
    Gracias por compartir tu experiencia y conocmiento con todos nosotros.
    Connie Rodríguez

    Responder

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