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Hasta qué punto mi infancia afecta a mi elección de parejas

Hasta qué punto mi infancia afecta a mi elección de parejas

Cómo influye tu infancia en tu elección de pareja

Autora: Ana Hidalgo

 

¿Te has planteado alguna vez cómo influye tu infancia en tu elección de parejas? o ¿hasta qué punto es cierta su influencia?

Antes que nada, quiero aclarar que nuestro pasado influye en nuestra vida sin duda alguna, pero no determina nuestra vida.

La realidad es que tu pasado te influye, pero no marca tu destino.

En la infancia comienza a forjarse todo nuestro ser: aprendemos un idioma y no otro, nuestros valores, cultura, a relacionarnos, a comportarnos… y por supuesto, todo esto influirá en nuestra vida adulta.

De entre todos estos aprendizajes, hay uno con un peso fundamental en tu vida: el desarrollo de tu autoestima.

Imagina que:

  • De niño tu autoestima se minó en repetidas ocasiones, posiblemente siga debilitada si no has hecho nada al respecto.
  • Aprendiste que eras el patito feo, el torpe, o el fracasado, quizás todavía te sientas así con cierta frecuencia.

Si este fue tu caso, y todavía no lo has hecho, trabaja ya tu autoestima pues te está afectando.

Cuando eras niño, aprendiste que lo que decían tus padres era lo cierto, lo real.

¿Recuerdas cuando pensabas que tus padres lo sabían todo, incluso más que los maestros?

Confiabas en ellos plenamente, pues eran tu punto de referencia, y así ibas aprendiendo por modelado a través de ellos.

¿Verdad que puedes recordar fácilmente algunos de los valores o enseñanzas que te inculcaron?

Algunas se grabaron a fuego lento dentro de ti y, si no has ido moldeándolas, seguirán en ti casi intactas.

¿Cómo puede afectarte todo esto?, ¿cómo influye tu infancia en tu elección de pareja?,

Cada vez más estudios van demostrando que son muchos factores los que afectan.

Entre todos ellos, hoy te comparto algunos de los más comunes.

Cómo influye la forma en que te trataron en tu infancia a la hora de escoger parejas:

Si hubo sobre-protección:

Imagina que, cuando eras niño, cada vez que ibas a hacer algo nuevo o algo por ti mismo, alguien te gritaba eso de “cuidado, no hagas eso”, “déjalo que ya lo hago yo” o “espera, te ayudo”.

Esto pudo hacer que pensaras que no hacías las cosas a derechas, o que aceptaras que todo te lo tenían que dar ya hecho, convirtiéndote en una persona caprichosa.

Estas sensaciones se fueron quedando en ti, al menos para ciertas facetas de tu vida.

Por ello, es probable que encuentres atracción por aquellas personas que tomarán decisiones o incluso actuarán por ti llegado el caso, dado que esa inseguridad sigue latente dentro de ti.

También es posible que, en algún momento, decidieras revelarte sobre esta forma de ser tratado, en este caso, es posible que elijas parejas que desafíen esta autoridad y sean desaprobadas o rechazadas por tus personas cercanas.

Si hubo falta de protección:

En otras ocasiones, puede que nunca o pocas veces tuvieses a alguien que se preocupase por tus necesidades.

Los estudios señalan que la ausencia de la figura de apego de forma continuada, puede hacer pensar a los infantes que no cuentan con suficiente protección o no son merecedores de cariño.

Si te sucedió esto, es probable que a la hora de encontrar pareja te conformes con personas que te aporten poco o incluso no te convengan pues no te sientes merecedor de algo mejor.

En el caso de encontrar a otra persona que sientas como valiosas, es posible que termines “metiendo la pata” para evitar, al menos inconscientemente, que la relación salga a flote pues, el sentimiento de no ser merecedor puede seguir latiendo.

También es frecuente ver a personas que, en situaciones similares, aprendieron eso de “yo me lo guiso, yo me lo como” y no quieran tener pareja pues no creen necesitar a alguien o desean demostrar su autosuficiencia.

De este modo, evitarán las relaciones serias en las que se corra el riesgo de “ponerse en manos de otra persona” evitando así el sentimiento de un nuevo abandonado.

Si hubo una protección adecuada:

Al sentir cercana a la figura de apego, pero sabiendo que tenemos el espacio suficiente para crecer, arriesgamos más cuando somos niños, ganamos nuevas experiencias y vamos fortaleciendo nuestra confianza.

En la edad adulta, habremos aprendido tanto a estar en soledad en algunos momentos, como a disfrutar de la compañía en otros, y nuestra elección de pareja tendrá pilares sólidos y será más libre.

Cómo influyen los valores que te transmitieron:

Por tanto, comenzamos a construir nuestros valores en la infancia, bajo la influencia de nuestros más allegados en este periodo.

Debido a ello, cada una de estas creencias marcarán tu forma de ver el mundo.

Por ejemplo, imagina que tu familia ensalzaba o rechazaba determinados rasgos físicos abiertamente.

Sin darte cuenta, habrás asumido estos cánones de belleza como algo extraordinario, y posiblemente los busques en tus futuras parejas.

De igual modo, si oíste mil veces alguna de estas cantinelas:

“Todos los hombres son iguales, cuanto más lejos estén mejor”

“Lo peor que puede pasarle a una mujer es quedarse soltera”

“Búscate a alguien que te mantenga”.

“Sin hijos no hay felicidad” …probablemente, hayas aprendido estas creencias

Si estos valores enraizaron en ti, es probable que busques una pareja en la que estas creencias puedan mantenerse.

Como ves, lo que sucedió en tu infancia influye en tus creencias, tu autoestima y tus decisiones.

Con frecuencia, en la edad adulta tratamos de mantener un cierto equilibrio con nuestros valores más arraigados, y esto nos llevará a elegir parejas que contribuyan a sostener nuestras creencias, tanto si estas son acertadas como no.

Para poder elegir más libremente, es importante conocernos bien y saber hasta qué punto nuestro pasado nos brinda ciertas cartas para poder decidir si queremos jugar con ellas o nos merece la pena cambiarlas.

El conocer estas influencias en nuestras elecciones de pareja nos evitará en caer en patrones repetidos de malas elecciones.

A este respecto, es posible que también te interese el artículo: por qué escogemos mal a nuestras parejas.

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

5 Comentarios

  1. Majagranzas

    Me ha encantado este Ana.
    🙂
    No solo hablas de como nos afecta lo que nos pasó, sino también de como nuestra actitud con los hijos les va a marcar a ellos, es un artículo reversible, jajaja

    Responder
    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Me alegra que te gustara. Gracias por el feedback.

      Responder
  2. Emil

    Estoy de acuerdo con Majagranzas, este articulo sirve para comprendernos un poco mas, para dar respuesta el porque de nuestra elección de pareja y conscientizarnos de como influimos en nuestros hijos, para hacerlo lo mejor posible desde nuestro amor y desde nuestra preparación en estos temas.

    Responder
  3. Cheli

    Que tal Ana, me gustó mucho que ampliaras el contenido ya que había escuchado muchas veces esto, sin entenderlo realmente, es difícil cambiar cosas que como bien dices están grabadas a fuego lento en uno.

    Responder
    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Me alegra saber que te gustó Cheli.
      Un abrazo

      Responder

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