Terapia con Ana

Por qué te cuesta imaginar un futuro mejor con tu pareja

por qué te cuesta imaginar un futuro mejor

Por qué te cuesta imaginar un futuro mejor con tu pareja

Consecuencias de tu presente en pareja

Autora: Ana Hidalgo

Tendemos a ver el futuro en función de cómo nos sentimos en el momento presente.

Esto se ve fácilmente en las personas deprimidas, que tienden a ver un futuro desesperanzador.

Daniel Gilbert, célebre psicólogo profesor de la universidad de Harvard, resalta precisamente esta idea:

“No podemos sentirnos bien con un futuro imaginario si estamos ocupados sintiéndonos mal por el presente real”.

De hecho, algunos estudios han demostrado que, en función de cómo fuese la climatología (más soleado o más nuboso), las personas se sentían más o menos felices.

Así, si en un día soleado preguntabas a alguien sobre su futuro, este lo veía como más esperanzador y lleno de luz, mientras que, si hacías la pregunta en un día más nuboso, tendían a verlo algo más apagado.

En base a esta idea, podríamos llegar fácilmente a esta conclusión:

  • Te cuesta imaginar un futuro mejor con tu pareja porque en este momento estáis atravesando algún tipo de crisis.

Ahora bien, quiero explicarte los motivos de ello.

¿Cómo imaginamos el futuro?

La forma en que nuestro cerebro funciona cuando imagina algo y cuando lo está experimentando de forma real es bastante parecida.

Por ejemplo, si estamos mirando un león en el zoo se activa nuestra corteza visual, y si simplemente lo imaginamos, también usamos la corteza visual.

Lo mismo ocurre también para los sonidos, si escuchas una melodía, por ejemplo, se activa tu corteza auditiva, y si tratas de imaginar o recordar esa melodía también se activa tu corteza auditiva.

Ahora bien,

¿Qué ocurre cuando quieres imaginar o recordar algo al tiempo que atiendes a tu realidad?

Que tu cerebro se sobrecarga y tiende a elegir la realidad.

Te pongo un ejemplo.

Si mientras escuchas una canción tratas de recordar otra distinta, es como si tu cerebro se cortocircuitará por un momento.

Tu mente está usando la corteza auditiva para escuchar la canción que suena a la radio y tiene esta vía ocupada, por lo que se empeña en seguir la melodía de esta canción a pesar de querer acceder a la memoria de otra canción distinta.

¿Verdad que cuesta bastante recordar otra canción mientras ya estás cantando otra distinta?

Es algo así como llamar por teléfono a una línea ocupada.

¿Por qué nuestro cerebro prefiere atender el presente?

Por pura supervivencia.

Imagina ahora que estás en la sabana y oyes el rugido de un león muy cercano.

Si decides prestar más atención a tu imaginación y pensar en un lindo patito, en lugar de vigilar tus espaldas, ¿qué crees que podría pasarte?

Como cuesta una barbaridad o incluso es imposible atender a estos dos estímulos distintos (real e imaginado) usando la misma vía cerebral, ¿qué crees que ocurriría si concentrases los recursos de tu corteza visual en imaginar el patito en lugar de analizar tu entorno?

Exacto, no sabrías por dónde va a aparecer el león y tu vida correría peligro.

Cuando tenemos alguna preocupación en mente, nuestro cerebro destina recursos a buscar soluciones a ese problema.

Si no dedicase recursos a averiguar por dónde viene el león, seríamos una presa fácil.

¿Qué ocurre si a pesar de atender al presente no encuentra la solución?

Te muestro un ejemplo muy cercano:

¿Qué te pasa cuando no recuerdas el nombre de un cantante en mitad de una conversación?

Continuas la conversación, pero tu cerebro sigue funcionando en una subrutina y quizás, horas después, te sorprendas a ti mismo con el nombre de ese cantante en tu boca, y una gran sonrisa:

  • ¡¡¡Me acordé, era Eric Clapton!!!

La conversación terminó hace horas, pero tu cerebro ha seguido trabajando en silencio para ti.

Es decir, si tu cerebro encuentra una dificultad para resolver el presente, puedes continuar con tu vida, pero, al menos por un tiempo, deja el “problema sin resolver” en subrutina hasta encontrar la solución

Debido a ello, tu vía cerebral se mantiene ocupada en el presente y te será más difícil concentrarse en imaginar algo más allá de lo que ahora mismo te inquieta.

¿Cómo se traduce esto a tu relación?

Si tu relación de pareja no marcha del todo bien, a pesar de que puedas continuar con tu día a día, entrará en una sub-rutina tratando de averiguar qué sucede.

Como tu mente trata de resolver un problema presente en el momento actual, te costará imaginar el futuro dado que prioriza los conflictos actuales.

Es por eso que, para poder imaginar un futuro mejor con tu pareja necesitáis mejorar vuestro presente.

A este respecto, si las dificultades con tu pareja os resultan difícil de manejar, os recomiendo iniciar una terapia de pareja.

Como sabes, si deseas recibir mi ayuda profesional para ayudarte a mejorar tu relación, me tienes a tu disposición.

Puedes contactarme en terapia@terapiaconana.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

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