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Qué hacer con las personas que hablan mucho y no dejan hablar

Qué hacer con las personas que hablan mucho y no dejan hablar

Averigua qué hacer con la gente que habla mucho y no escucha

Autora: Ana Hidalgo

 

¿Conoces a alguien que habla por los codos, tiene incontinencia verbal, no escucha a los demás y no deja hablar?

Si es así, ya habrás comprobado que puede resultar bastante molesto y cansino, además de poco adaptativo.

No tienen por qué ser malas personas, ni mucho menos, pero ciertamente no apetece compartir tiempo con ellas.

¿Qué podemos hacer si deseamos estar con estas personas o necesitamos hacerlo por trabajo o cualquier otro motivo?, ¿cómo lograremos que nos escuchen?

Hoy comparto 3 estrategias para ayudarte a dialogar con personas así y conseguir que por fin te escuche.

Antes que nada, quiero que reflexiones sobre un aspecto:

¿Por qué crees que se comportan así?

Es probable que, o bien no pueden evitarlo, o bien no sepan o entiendan lo que realmente está sucediendo (que están siendo un auténtico dolor de cabeza para los demás).

En cualquier caso, quiero que sepas que la incontinencia verbal o “verborrea” se asocia con frecuencia con alteraciones psicológicas.

Estas alteraciones pueden abarcan desde estados de ánimo deprimidos a trastornos bipolares o trastornos psiquiátricos más graves.

¿Significa esto que los charlatanes empedernidos tienen problemas psicológicos?

No.     

Que el pesado o pesada de turno no te deje meter baza no significa que padezca necesariamente un trastorno psicológico, sin embargo, debes tener en cuenta que esa verborrea suya puede ser un indicativo o síntoma de enfermedad.

Algunas personas simplemente desarrollan este tipo de conducta al tratar de esconder su timidez.

Hablan mucho intentando tener el control de una situación que les asusta, pero los propios nervios les impiden frenar.

Otras personas que pasan mucho tiempo a solas aprovechan para soltar todo lo que llevaban dentro en el momento en el que tienen ocasión y paliar así su angustia y por eso se desahogan con el primero que llegue.

Otras, en cambio, hablan sin parar y sin escuchar a los demás por creer que son el centro del universo.

A este tipo de personas ni se les ocurre sospechar que están aburriendo o importunando a otros. Creen que si te molestan es porque tú eres el raro pues a su modo de ver, sus historias son apasionantes.

En otras ocasiones, algunos hablan simplemente para distraer o ignorar sus pensamientos o el mundo exterior.

Y algunos hablan, simplemente porque tienen mucho que decir y creen tener poco tiempo para hacerlo.

Lo cierto es que cada uno tiene sus propios motivos para explosionar verbalmente, aunque a veces ellos mismos los desconozcan.

Lo difícil ahora es saber qué tipo de charlatán tienes delante, qué es lo que le lleva a no parar de hablar y no escuchar.

¿Qué hacer ante estas personas que hablan sin parar y no te escuchan?

  1. Conoce sus necesidades. Saca tu lado empático.

Ten en cuenta que las personas que hablan sin parar lo hacen porque tienen una gran necesidad de sentirse escuchados.

Como ya hemos comentado, la verborrea no es en sí misma una enfermedad, pero puede esconder una, se paciente.

Quienes hablan sin parar y no escuchan tan siquiera, probablemente sólo quieren ser escuchados y descargar lo que llevan dentro.

Algo que suele funcionar muy bien para traerles de vuelta a la realidad es plantear una pregunta que les haga reflexionar.

Por ejemplo:

  • “Parece que para ti es muy importante este tema, ¿por qué crees que tiene tanto valor?”.
  • o “me da la impresión que hoy hablas más de lo habitual, ¿ha sucedido algo?’”.

Esto le ayudará a pararse un momento y verificar la importancia real de los temas de conversación que está sacando a relucir, así como el grado de adecuación que tienen para esa ocasión concreta.

A veces, cuando nos explican el nexo de unión que les ha llevado de una idea a otra sin parar, la historia cobra más consistencia y coherencia y hace más sencillo conectar emocionalmente y, por tanto, llegar a dialogar.

Difícilmente te van a escuchar si tienen la cabeza en otra parte, por ejemplo, si algo les preocupa.

Este primer paso te ayudará a entender si es el momento adecuado para el diálogo, para ser escuchado.

Si no lo fuera, es mejor dejarlo para otro momento. Si fuese necesario puedes incluso reservar un momento para ello.

  1. Prepara el terreno.

Si ya conoces de antemano a la persona que quieres que te escuche, pero sabes que será muy difícil que lo haga dado que siempre toma la iniciativa y luego no tiene fin, tendrás que preparar el terreno con antelación.

Envíale un email, un WhatsApp o simplemente anúnciale con antelación que quieres hablar con él/ella en un momento concreto.

De este modo sabrá que debe dirigirse a ti en actitud de escucha.

Advierte que tus intenciones son buenas, y que te preocupas por su posible reacción, pero que para ti es importante que te deje unos minutos para hablar sobre el tema “X” sin ser interrumpido.

Esto ayudará a que la otra persona sienta predisposición y curiosidad por saber qué es aquello tan importante que quieres comunicarle.

  1. Emplea herramientas comunicativas.

Si a pesar de las medidas tomadas tu interlocutor te interrumpe, no te deja hablar o se apodera de la conversación, existen muchas formas de redirigir una conversación, aunque desde luego, unas más educadas y asertivas que otras.

Antes de ponerte en plan borde o agresivo, te recomiendo que emplees dos clásicos: el banco de niebla y reconducir.

Conocer estas herramientas te ayudará a retomar la vía del diálogo y alejarte del monólogo de tu interlocutor.

  • Banco de niebla o regálale un halago primero.

Dice el refranero español que “a quien has de callar, has de halagar”.

Una forma de comenzar a tomar el turno de palabra consiste en “darle bola” a tu interlocutor para que te preste atención.

Una vez ganada su atención, podrás poco a poco redirigiendo la conversación hacia el terreno que quieres tratar.

Por ejemplo: “me encanta lo bien que te explicas, por eso me gustaría que hablásemos sobre algo que considero muy importante, …”

  • Reconduce:

Utiliza expresiones del tipo: “como te decía…”, “disculpa que te interrumpa, quiero comentarte…”, “volviendo al tema…”, “para concretar” …

Este tipo de expresiones ayudarán a que tu interlocutor tome conciencia de lo que es para ti importante tratar.

 

En cualquier caso, si sientes que te cuesta hacerte oír con demasiada frecuencia, quizás sea momento de trabajar tu asertividad.

Ya sabes que, si necesitas un poco de ayuda extra para lograrlo y deseas recibir mi ayuda profesional, me tienes a tu disposición.

Puedes contactar conmigo pinchando aquí mismo.

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

14 Comentarios

  1. Miriam

    Hola, quiero agradecer el artículo que he leído y aprovecho de contarte que por motivos de salud estoy viviendo con mi hermana (yo doy la enferma). Ella es una gran persona, muy buena hermana, pero me tiene aburrida su bla bla bla… Habla demasiado, siempre cree saberlo todo, no me escucha y si voy a decir algo ella habla más fuerte interrumpiendo me y sigue hablando de lo que a ella le interesa que generalmente son temas que la involucran a ella. Dice amar a su marido pero vive hablando de sus defectos. Idolatra demasiado a sus hijos ..En fin, siento que no la soporto. Tiene 49 años y yo 51…Vive rezando y todo lo soluciona con un cura o un psicólogo…. Hasta al gato le hace Reiki…. Estoy mal yo al criticar? No le he hablado de esto a ella porque conociéndola se va a molestar. No acepta ideas de otras personas…Que hacer?

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    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Miriam,
      En primer lugar, trata de concretar qué es lo que realmente te molesta de esta situación, si que ella hable constantemente o el no sentirte escuchada o cualquier otra cosa.
      Después te animaría a hablar con tu hermana pero de forma asertiva y empática, sin acusar, sino hablando desde tus emociones, explícale cómo te sientes tú y cómo crees que puede ayudarte a sentirte mejor pero cuida el tono, el mensaje y el momento.
      No es lo mismo decirle “porque tú eres una egoísta que sólo hablas de ti y no te importa la opinión de otros” que decirle: “agradezco que me estés cuidando y me permitas estar en tu casa, quería comentarte que a veces me siento un poco sola o incomprendida y me encantaría que pudieras dedicar un momento a escuchar cómo me siento, aunque te agradezco de corazón todo lo que ya estás haciendo por mí”.
      Evidentemente no tienes por qué decirlo así, pero es para que notes la diferencia.
      En cualquier caso, deseo que te mejores pronto. Mucho ánimo cielo.

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  2. Miriam Quintana

    Buen Día! Me ha interesado mucho su blog . Yo ingresé ‘ personas que hablan mucho, que hacer’ y muy acertado leer esto. Le Agradezco mucho.Miriam

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    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Muchas gracias Miriam, me alegra saber que te gustó.

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  3. Melina

    Hola, cómo estas? Muy interesante el articulo. Te comento que yo soy una joven de 23 años, vivo con mi madre y es una persona bastante absorvente, ella quiere que la acompañe a todas partes, o acompañarme adonde vaya y constantemente me habla de chismes, quejas, o de cosas que le suceden, de los problemas de sus amigas, etc. Tiene caracter fuerte, todo lo que piensa lo exterioroza pareciera y yo siento que me invade, que necesito paz y me siento abrumada, saturada, yo soy muy tranquila, por ahora no hay posibilidades de que me mude, pero como podria tratar con ella? Si vivo con ella, como puedo poner límites, sin que se ofenda? Ademas habla muy fuerte, aveces grita, es su costumbre. Y ultimamente estoy muy sencible a los ruidos, yo soy una persona que medito y trato de estar bien pero me desequilibra. Muchas gracias desde ya. Mel

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    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Mel,
      Primero pon en orden tus ideas, ¿qué es exactamente lo que te molesta?, concrétalo en actos,¿cómo te sientes cuando esto sucede?, ¿cómo te gustaría que fuese la situación?, ¿qué opciones tienes?…
      Una vez que pongas en orden tus ideas, trata de explicar a tu madre cómo te sientes cuando sucede esto en concreto. Habla desde el corazón sin juzgar ni criticar, pero de forma serena y firme.
      Quizás te venga bien este artículo: http://www.terapiaconana.com/blog/decir-no-tiempo/
      Mucho ánimo

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      1. Melina

        Gracias por contestar y por el consejo! :)Es verdad, haré eso! Saludos y que tengas un lindo dia. Gracias por el articulo tamb!

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  4. Melissa

    Hola,yo me considero una persona que en lo personal me gusta dar consejos y hacer muchos amigo,quiero ser de grande psicóloga y la admiro (espero yo también tener un blog como usted) para ayudar a personas como yo cuando tienen tantos problemos igual que yo.Bueno a pesar de esto en mi colegio me dicen que converso hasta por los codos pero soy buena onda,escuchoo pero aveces hablo hablo hablo y siento que aveces sii se cansan de lo mucho que converso y me siento mall por eso porque siento que soy una persona de buena onda peroo aveces eso me juega en contra y tengo miedo de quedarme sóla,después de leer este artículo,ya traté de bajar esto pero ahora las personas que me conocen a pesar de que ya no converzo como antes me siguen diciendo que converso mucho cuando ya no es así ,Cómo hago para cambiar el concepto que tienen de mí de ser conversadora? Y cómo puedo ser menos conversadora?Ayúdame Ana porfavor ❤

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  5. Juan

    Mi hija está diagnosticada cómo BI polar, en los últimos tiempos
    Habla mucho sola , como que estuviera hablando con personas
    Imaginarias. Durante 8 años no hemos logrado estabilizarla o encontrar medicamento que la controle. Hemos visitado siquiatras y psicólogos . Toma epival er , olanzapiba, litio. Que hacer.

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    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Juan,
      Gracias por comentar tu experiencia. El trastorno bipolar es un tipo de trastorno grave que requiere de un control farmacológico, a este respecto, continuar con las indicaciones de vuestro especialista es lo más adecuado dado que es la persona que conoce mejor su caso concreto.

      De todas formas, os animaría a ir trabajando dentro de la familia síntoma por síntoma, tratando de mejorar la calidad de vida vuestra y de vuestra hija desde pequeños avances, de este modo lo podréis ir manejando mejor.

      De igual modo ,buscar ayuda psicológica tanto para vuestra hija, como para vosotros os vendrá muy bien dado que la carga de las personas que se encargan de personas con algún tipo de trastorno suele generar mucha ansiedad, sentimientos de culpa, desánimo, depresión…

      A este respecto, ya sabéis que me tenéis a vuestra disposición.
      Mucho ánimo Juan.

      Responder
      1. Juan

        Gracias por su respuesta. Es duro verdaderamente., pero seguiremos buscando ayuda profesional.

        Responder
        1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

          Mucho ánimo Juan, cualquier cosa me tienes a tu disposicón. Un saludo.

          Responder
  6. Amy

    Hola mi compañera de cuarto habla todo el tiempo nunca se calla, incluso me he echo la dormida y se levanta y está hablando como consigo misma todo el tiempo, yo siempre la ignoro y casi nunca hablo con ella ni una palabra pero aún así no se calla y me desespera, me enfada que en la mañanas por ejemplo yo estoy acostada medio dormida y ella se levanta a cambiarse y esta hablando en todo momento hasta cuándo duerme la he escuchado hablar :/

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    1. Ana Hidalgo (Publicaciones Autor)

      Hola Amy,
      ¿Has hablado con ella de esto?, quizás no sea consciente de ello.
      Algunas personas, por ejemplo, hablan dormidas y son sonámbulas y, aunque los demás piensan que están despiertas no lo están, aunque no es la única explicación.
      Trata de hablar con ella desde el corazón, exponiendo los hechos simplemente, sin reproches. Explicando tus emociones, cómo te sintes y qué te gustaría que sucediera para mejorar la situación.
      Otra opción sería plantearse un cambio de compañera de habitación, pero imagino que ya pensaste en ello y no te fue posible.
      En cualquier caso, el diálogo siempre será importante.
      Mucho ánimo Amy.
      Un saludo

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